El 6 de agosto de 1945, el presidente de los Estados Unidos, Harry Truman, ordenó a sus tropas accionar por primera vez una bomba nuclear, el objetivo norteamericano fue la ciudad de Hiroshima en el sur de la isla principal del Imperio Japonés, este ataque dejó 120.000 personas muertas, casi todos civiles. Miles más quedaron heridos o lesionados, muchos murieron a lo largo de los años y muchos otros sufrieron graves enfermedades antes desconocidas, así como mutaciones genéticas. Tres días después, los estadounidenses realizaron un segundo ataque contra la ciudad de Nagasaki.
Aunque hasta el momento estas han sido las dos únicas veces en que se han usado bombas atómicas en situaciones de guerra, desde agosto de 1945 la amenaza nuclear ha ido creciendo de manera aterradora. Los Estados Unidos de América, la Federación Rusa (antigua URSS), el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, la República Francesa y la República Popular de China son poseedores de arsenales nucleares declarados, pero se sabe también que los hay en India, Paquistán, Corea del Norte e Israel. Lo peor es que no se sabe si algunas armas nucleares han dejado de estar en poder de gobiernos y puedan estara disposición del mercado negro de armas.
La amenaza nuclear está en capacidad de acabar con el planeta tierra y todas sus formas de vida al menos 25 veces, incluso algunos expertos consideran que el planeta podría ser volado 75 veces con las armas que están hoy construidas.
Hace 20 años con el fin de la Guerra Fría se pensó que las armas nucleares serían desmanteladas, de hecho algunas de ellas lo fueron, pero en los últimos años se ha iniciado una nueva carrera armamentista liderada por la propuesta de los Estados Unidos de poner misiles en un sistema espacial de defensa, este sistema conocido en los medios como la Guerra de las Galaxias es una amenaza real y global que nos afecta a todos los habitantes de este planeta.
La primera petición de la Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia es el desarme nuclear, no queremos pasos intermedios, las armas nucleares deben ser desmanteladas cuanto antes.
En Bogotá un grupo de activistas de la Marcha Mundial por la Paz y la Noviolencia se incorporó a la celebración del cumpleaños de Bogotá (que coincide el 6 de agosto) y realizó una serie de actos lúdicos y culturales para llamar la atención sobre el peligro nuclear, el acto central fue una representación de danza Butoh, un género de expresión danzística surgida en Japón, precisamente con el ánimo de representar el dolor y la agonía de las víctimas de la hecatombe nuclear.




























